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Miércoles, Febrero 4, 2026
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¿Qué dijo Jesucristo sobre ayudar a los demás?

La enseñanza de Jesucristo está profundamente marcada por el amor, la compasión y la ayuda al prójimo. A lo largo de los Evangelios, Jesús no solo habló sobre ayudar, sino que lo vivió con acciones concretas, mostrando que servir a los demás es una expresión directa del amor a Dios.

Ayudar como un acto de amor verdadero

Jesús resumió gran parte de su mensaje en el mandamiento del amor. Cuando fue preguntado cuál era el mayor mandamiento, respondió:

“Amarás a tu prójimo como a ti mismo” (Mateo 22:39).

Ayudar a los demás no es opcional en el mensaje cristiano; es una consecuencia natural de amar. Para Jesús, no se trata solo de palabras, sino de acciones que demuestran ese amor, especialmente hacia quienes más lo necesitan.

Ayudar sin esperar nada a cambio

Jesucristo enseñó que la ayuda debe ser sincera y desinteresada. En el Evangelio de Lucas dijo:

“Cuando des un banquete, invita a los pobres, los lisiados, los cojos y los ciegos; y serás bienaventurado, porque ellos no te pueden recompensar” (Lucas 14:13-14).

Con esto, Jesús deja claro que la verdadera ayuda no busca reconocimiento ni recompensa humana, sino que nace de un corazón humilde y generoso.

El buen samaritano: un ejemplo clave

Una de las enseñanzas más conocidas de Jesús sobre ayudar al prójimo es la parábola del buen samaritano (Lucas 10:30-37). En ella, Jesús muestra que ayudar va más allá de religiones, diferencias sociales o prejuicios. El verdadero prójimo es quien actúa con misericordia ante el sufrimiento ajeno.

Al final de la parábola, Jesús concluye con una orden directa:

“Ve, y haz tú lo mismo”.

Ayudar al necesitado es ayudar a Cristo

Jesús llevó la enseñanza de la ayuda a un nivel aún más profundo al afirmar:

“Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber” (Mateo 25:35).

Y luego añade:

“En cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis” (Mateo 25:40).

Esto muestra que, para Jesús, cada acto de ayuda hacia el necesitado es un acto hecho directamente a Él.

Ayudar con humildad y discreción

Jesucristo también enseñó que la ayuda no debe ser una forma de exhibirse:

“Cuando des limosna, no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha” (Mateo 6:3).

La ayuda verdadera nace del corazón y no busca aplausos, sino agradar a Dios.

Conclusión

Jesucristo enseñó que ayudar a los demás es una parte esencial de la vida cristiana. Ayudar con amor, sin esperar recompensa, sin discriminar y con humildad refleja el corazón del mensaje de Jesús. Sus palabras y acciones nos invitan a ser instrumentos de compasión en un mundo que necesita más solidaridad y misericordia.

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