El odio ha sido una de las fuerzas más destructivas en la historia de la humanidad. Divide familias, genera violencia y rompe comunidades. Frente a esta realidad, el mensaje de Jesucristo fue profundamente contracultural: rechazó el odio y llamó a responder con amor, incluso en las situaciones más difíciles.
El odio nace en el corazón
Jesús no solo habló del odio como una acción externa, sino como algo que comienza dentro de la persona. En el Sermón del Monte dijo:
“Todo el que se enoje contra su hermano será culpable de juicio.”
(Mateo 5:22)
Con estas palabras, Jesús enseñó que el odio no empieza cuando dañamos físicamente a alguien, sino cuando permitimos que el rencor, la ira y el desprecio se instalen en nuestro corazón.
Amar al enemigo: la enseñanza más radical
Uno de los mensajes más impactantes de Jesucristo fue su llamado a amar incluso a quienes nos hacen daño:
“Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen.”
(Mateo 5:44)
Este mandamiento rompe toda lógica humana. Jesús entendía que el odio solo genera más odio, pero el amor tiene el poder de transformar, sanar y detener el ciclo de la violencia.
El odio no viene de Dios
Jesús dejó claro que el odio no proviene de Dios, sino que está relacionado con la oscuridad espiritual:
“El que odia a su hermano está en tinieblas y anda en tinieblas.”
(Juan 12:35, contexto)
Para Cristo, vivir con odio es vivir alejados de la luz, sin claridad ni paz interior.
El perdón como antídoto contra el odio
Jesucristo enseñó que el perdón es esencial para liberarnos del odio:
“Si ustedes perdonan a otros sus ofensas, también su Padre celestial los perdonará.”
(Mateo 6:14)
Perdonar no significa justificar el daño, sino decidir no vivir prisioneros del rencor. El perdón sana más al que perdona que al que es perdonado.
Jesús dio el ejemplo
La enseñanza de Jesús no fue solo palabras. Mientras era crucificado, en medio del dolor extremo, dijo:
“Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.”
(Lucas 23:34)
Este acto demuestra que su mensaje contra el odio fue auténtico y vivido hasta el final.
Un llamado vigente hoy
En un mundo lleno de polarización, insultos y violencia, las palabras de Jesucristo siguen siendo actuales. Él nos invita a elegir el amor por sobre el odio, la compasión por sobre la venganza y el perdón por sobre el rencor.
Rechazar el odio no nos hace débiles; nos hace libres.



